sábado, 14 de noviembre de 2015

LA BIBLIOTECA NOCTURNA

    Andrea estudiaba en la sala de la biblioteca concentrada en el examen del día siguiente. Allí, en el silencio de la noche, solo estaba ella y su portátil ACER i7. Tenía la absoluta certeza y seguridad de que aprobaría el parcial. Su carrera dependía de aquél examen. Tecleaba en su ordenador para bajarse los apuntes de clase. Ejemplos que le vendrían muy bien para ensayar toda la noche y comprobar la capacidad de dominio en la materia.

Sonreía a cada golpe de problema. Estaba claro. Lo dominaba a la perfección. Cotejaba los resultados originales con sus conclusiones. El foco de luz la ayudaba a evadirse y abrazar todos aquellos números que iban y venían de una página a otra hasta plasmarse en el borrador de su cuaderno. De repente, la puerta de la sala se abrió. Una figura se adentró en el habitáculo. Pero Andrea, sumergida en sus estudios, no se daba cuenta de nada. La figura misteriosa se paró a unos metros de ella y articuló unas palabras.

--- Buenas noches. ¡Qué tal!, ¡cómo lo llevas! ---dijo con voz amena. Andrea no pudo por menos que dar un salto de su silla. Después, cuando reconoció a la figura misteriosa, sonrió.
--- ¡Ah! Eres tú. ¡Vaya susto me has dado!
--- Perdona. No era mi intención. ---dijo sonriendo también.
--- Pues, ahí voy. Mañana apruebo seguro. ---aludió con cara de satisfacción. Se apartó el pelo de la cara con las dos manos.
--- Y, ¿quién te ha dicho que vivirás mañana? ---dijo el vigilante con una expresión irónica en su cara. Sus ojos la miraban con un deseo extraño e inquietante.
Andrea cambió su rostro paulatinamente. Sin saber qué quería decir con aquella pregunta.
---¿Qué estás diciendo? ---pronunció con voz trémula.
--- Mira a tu alrededor. Estás sola. No hay nadie. Todos duermen en sus habitaciones. Estamos aislados del resto. No va a venir nadie. ¿Quién te dice que no soy un vigilante psicópata? ¿Qué te hace pensar que no voy a apuñalarte y a cortarte en pedacitos? ---sonrió con cinismo.
--- Déjate de bromas que no tengo el cuerpo para bromas, anda. ---manifestó algo nerviosa, pero intentando sonreír para amenizar la broma que le había gastado.
Andrea cerró su portátil y cogió el cuaderno de problemas. Se dispuso a salir de allí. Entonces, se interpuso en su camino y la miró fijamente. Metió la mano en el bolsillo de su pantalón y agarró un objeto metálico. Andrea se percató de la maniobra y dio un respingo. Le miró a los ojos y sacó fuerzas de donde no las había. Le apartó sonriendo y caminó hacia la puerta. El vigilante la siguió con la mirada y antes de que saliera le dirigió unas palabras:
--- ¡Que tengas suerte en el examen de mañana! ---levantó la voz al mismo tiempo que limaba sus uñas con el cortauñas de bolsillo.
--- ¡Gracias! ¡Ya te diré como me ha ido! ---le dedicó una última sonrisa de soslayo desde el umbral de la puerta.
Carlos salió de allí a unos metros de ella apagando la luz y el aire acondicionado, cerrando la puerta tras de sí.
"Residencia sangrienta"
Próximamente en cines (jajajajaja)

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