martes, 25 de diciembre de 2012

Fantasmas en el Rectorado

Estimados amig@s,

He estado haciendo cuatro servicios en el Rectorado de la Politécnica y he de decir que es un servicio muy bueno, además de tranquilo. Hay mucho que vigilar pues, es enorme de grande para una persona sola, pero así están las cosas y peor que se van a poner.
Pero no quiero hablar ahora de cómo están las cosas en el terreno laboral. Quiero hablaros de algo muy particular y que me ha inspirado para escribir este comentario. Pero mejor os pongo en antecedentes.

Antes de ser el Rectorado de la Politécnica, fue la antigua Casa de la Misericordia o también llamada La Milagrosa, situada en la Calle de San Diego. Allí, habían monjas que cuidaban de niños huerfanos. En ésta casa se encontraba Sor Francisca de Armendáriz, una monja que, según tengo entendido, era muy buena con los niños.
Fue convento en 1839, pasando a ser un nuevo edificio en 1923 y ampliado en 1929. Actualmente es el Rectorado de la Politécnica.

Dicho ésto, os diré que, las cuatro noches que hice servicio en este edificio, pude oír con mucha claridad, golpes de puertas en el segundo piso que se propagaban por todo el hueco de la escalera y que, con toda certeza, eran hechos por "alguien" que no se encontraba físicamente en el lugar.
Con esto quiero decir mucho y no quiero decir nada.

A la mañana siguiente de mi última noche de servicio, los funcionarios que entraban a trabajar en el lugar, me preguntaban qué tal me había ido la noche y si había escuchado o visto a "la monja". ¿Qué monja? -preguntaba yo-, la monja que todas las noches se deja oír por todo el rectorado. ¡Menos lobos, Caperucita! -decía yo para mis adentros. Sí, hombre. ¿Es que no sabes la historia? -me decía la funcionaria. Haber, cuénteme la historia.
Pues resulta que esto era un orfanato antes de ser el Rectorado Universitario. (¡Pues vaya novedad!). Y claro, a saber la cantidad de gente que habrá muerto aquí. Una de ellas, la monja que dirigía esto, Sor Francisca de Armendáriz. Tus compañeros, ¿no te han comentado nada? Pues no, no me han dicho nada. -decía yo con cara de póker.

En fin, pues eso, que yo ni creo ni dejo de creer pero desde luego, algo tiene que haber para que a todas horas, alguien aporree una puerta con fruición entre las las 3'30 y las 4'00 de la mañana, todas las noches.

Un abrazo y Feliz Navidad a tod@s.

1 comentario:

  1. Me gusto tu relato, y por que no creerlo??? Aunque da escalosfrio!!!!!!!

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